No hay pareja que viva una separación igual que otra (que otra pareja, no que otra separación; aunque también). Cada dupla tiene sus bemoles y particularidades. De hecho, como todos sabemos, cada pareja es un mundo (y éste, a su vez, es en una Carilina). Así y todo, sabiendo de la existencia de las singularidades e individualidades de cada caso, esta mañana constatamos algo que ya hace mucho sospechábamos: que todos somos más o menos iguales y a todos nos pasan más o menos las mismas cosas. ¿A qué nos referimos? A las comunes, y repetidas, actitudes que se dan dentro de la pareja cuando ésta está pronta a separarse."estoy confundido" sería poco menos que estar ya apuntando en la agenda la fecha de la primera audiencia de conciliación. Pasando en limpio, sería: cuando uno de los dos dice que "está confundido", lo que menos está es, precisamente, confundido. Más desconfundido que nunca, lo que quiere esa persona es terminar ya con esa unión.Quién sabe qué mecanismos operan, pero, por alguna misteriosa razón, siempre se usan las mismas frases para decir las mismas otras cosas. "Estoy confundido", "Necesito un tiempo", "No sos vos, sos yo". Aquí tres ejemplos para decir otra cosa y lo mismo: me quiero separar. Quien deduzca que estos eufemismos se utilizan por cobardía, por no herir o por no sentir tanta culpa, debería saber que, a esta altura, son -en ese sentido- muy poco eficaces. Si todos sabemos que "Estoy confundido", "Necesito un tiempo", "No sos vos, sos yo" se utilizan para pedir elegantemente una separación, entonces el eufemismo ya de alguna manera se ha institucionalizado y, aventuramos, dejaría de ser tal. Habría que ver qué pasaría en este caso con el "Me quiero separar". Porque si ya no se usa el "me quiero separar" para promover una separación sino el "estoy confundido", ¿qué será ahora de él? ¿Qué estará diciendo, en el fondo, el tipo que nos dice "me quiero separar"? Seguramente, que nos ama mucho. Sí. Estamos convencidos. Sin ir más lejos.
NO TE EQUIVOQUES -

